Geminis, la nueva película de acción de Will Smith, llega a nuestros cines el 11 de octubre. Apoyada además por el retorno del 3D y con una nueva tecnología de grabación denominada HFR (High Frame Rate). Que básicamente supone más fotogramas por segundo para aportar mayor realismo a la imagen. Sin embargo, el resultado de la película ha dividido a nuestros colaboradores. Y homenajeando el “cara cara” que Smith se trae consigo mismo en la película, hemos decidido hacer un duelo de críticas de Géminis al más puro estilo poli bueno, poli malo.

Duelo de Críticas: Géminis, por Rubén Gutiérrez

Géminis trata de un asesino que quiere jubilarse para llevar una vida tranquila, pero su último trabajo no sale como esperaba e intentan matarlo. Se trata de una historia estándar donde la mayor sorpresa es que no había sorpresa y esto, aunque pueda parecer negativo, es un punto a favor. Sí que es cierto que se dejan algunas cosas en el aire, pero en general está bien para una película de acción. Un película parecida a Red, protagonizada por Bruce Willis, pero tomándose en serio.

Sin embargo, como consumidor habitual de películas de este género, al ver Géminis he salido un tanto defraudado por la cantidad de CGI que desborda la película. Para una película de superhéroes, escenas imposibles o la creación de un escenario nuevo se entiende totalmente el CGI, pero para escenas normales de pelea no.

Si dos personas quieren darse bien de hostias en la gran pantalla, lo mínimo es que sea lo más real posible. Por que con tanto CGI, era imposible sentir los golpes. Al ver películas de acción me gusta sentir los puñetazos, patadas, roturas y disfrutar con las artes marciales como en The Raid, por ejemplo. O si no se pueden artes marciales, al menos sentir la fuerza de los golpes y la tensión de las peleas como en la saga de Bourne o Los Mercenarios si los lectores me lo permiten.

Los golpes tienen que doler, tienen que dar la sensación de que la pelea es real, violenta. De que realmente están peleando por su vida. Ningún momento fue así, ya que todo el rato parecía estar dentro de un videojuego. A pesar de que pegaran a Will Smith con una moto en la cara, no terminaba de creérmelo.

Con estas líneas, mi intención no es desmerecer el trabajo de todo el equipo que ha hecho posible Géminis. He leído muchas noticias sobre la gran tecnología utilizada y realmente es sorprendente y digna de admiración. Pero tengo que admitir, que no me ha convencido su uso en esta película en concreto.

En general, es una película que se puede ver. He disfrutado con la trama, pero mis expectativas iban en otro sentido. Quizás me esperaba algo parecido a Looper, con escenas de acción cuidadas y un gran guión. Pero al encontrarme con un guión predecible, me terminé fijando demasiado en las peleas y tampoco encontré diversión en ellas.

Por lo que si vas buscando una película de acción con grandes dosis de violencia o una película de acción con una trama súper interesante, Géminis no es la tuya. Es una película que cumple tanto en guión como en acción, pero sin destacar en ninguna de ellas. Vamos, una película para después de comer, desconectar y pasar la tarde.

Géminis, por Roberto Carretón

Aunque en esta ocasión me toque hacer de “poli bueno”, lo cierto es que una película de acción tiene serios problemas en el momento en que su fantástica premisa (Will Smith se enfrenta a su clon) es más creíble que sus escenas de acción.

Eso no quita que la película sea muy entretenida y el ritmo apenas decaiga. Sabemos lo que vamos a ver. Una trama sencilla, algún que otro giro de guión inesperado (aunque en esta cinta en concreto no hay ninguno), persecuciones, tiros y pelas por doquier. Géminis tiene (casi) todo eso. Así que si alguien esperaba ver algo profundo o filosófico, se ha equivocado de película.

Y dicho esto, coincido con Rubén en que la película se queda a medio gas y podía ser mucho mejor. Pero antes, me gustaría ensalzar las dos cosas que sí que creo que destacan positivamente. La primera, el rejuvenecimiento de Will Smith. IMPRESIONANTE. Llega incluso a asustar. Es más, en algún momento se hace hasta raro lo conseguido que está. En ese sentido, enhorabuena al departamento de efectos especiales.

La segunda, el 3D. Ya desde los primeros pases de prueba los espectadores coincidían en que la película era mucho más disfrutable en 3D. Y tienen toda la razón. Sí que es existen planos claramente enfocados al uso de esta técnica que en una película normal quedarían algo raros y que aquí te sacan de la acción. Pero en otros le viene como anillo al dedo a la trama y aporta una gran profundidad a los paisajes.

También hay que decir que la dirección de Ang Lee se diferencia por completo de la de cualquier otro thriller o película de acción. En ninguna entrega de Misión Imposible o de James Bond veremos los paisajes de esta manera,  los colores, o la forma de mostrar las escenas de acción. Y esto aunque se salga de lo normativo y pueda resultar raro, no es algo malo.

Sin embargo, lo que prometía ser un espectáculo visual se queda en el intento debido al abuso de CGI en algunas escenas y la utilización de la novedosa y “futurista” técnica de HFR. La cual hace que los planos estén tan enfocados y definidos que la profundidad que se gana con el CGI se la quita el HFR. Suena paradójico, pero resulta “falso” lo real que es todo. A veces parece que, más que una película, estamos viendo más un catálogo de viajes o una de esas demos que tienen los televisores de alta definición cuando están expuestos.

No solo eso, sino que también provoca que las escenas de acción parezcan aceleradas, y que el CGI cante más. Lo cual, sumado a la dirección de Lee (que en las escenas de acción conjuga planos estáticos con otros del punto de vista de los protagonistas) hace que todas las persecuciones y peleas pertenezca a un videojuego muy bien logrado.

Eso a la vez me ha provocado un dilema a la hora de “criticar” esta película. Ya que un videojuego que esté tan logrado que parezca una película es una pasada. Pero una película que parece un videojuego se considera algo negativo.  Supongo que será cuestión de opiniones. Y la mía es que Géminis, sin ser el espectáculo que se nos había prometido, tiene muchos puntos técnicos a favor y es altamente entretenida.