A pesar de que el nombre oficial de la vigésimo quinta entrega del espía británico más famoso aún no ha sido anunciado, la nueva película de James Bond está ya en boca de todos. Y no precisamente para bien. En abril se anunciaba el comienzo del rodaje de la que será la última entrega protagonizada por Daniel Craig. El cuál ya es el actor que más veces ha interpretado al personaje. Sin embargo, desde entonces, todo apunta a que el rodaje está maldito.

Lo cierto es que ya incluso antes del rodaje había malas noticias. El proyecto lleva años en el limbo con múltiples reescrituras de guion y baile de directores. Sam Mendes descartó dirigir la nueva entrega. Siendo Danny Boyle el elegido para sustituirlo. Pero debido a diferencias creativas, acabó abandonando su puesto y siendo sustituido por Cary Fukunaga, el actual director. Parecía que las aguas volvían a la normalidad, hasta que llegó el primer accidente.

A primeros de mayo se anunciaba la suspensión del rodaje debido a que Craig se lesionó el tobillo durante la grabación. Una lesión para la que tuvo que someterse a cirugía y de la cual aún se está recuperando. Bien es cierto que no es la primera vez que esto le ocurre en el set de una película de Bond. Ya tuvo que ser operado de la rodilla durante el rodaje de Spectre y se lesionó en varias ocasiones grabando Quantum Of Solace y Casino Royale.

Afortunadamente, el rodaje pudo continuar sin Craig. Pero durante una explosión “controlada”, un miembro del equipo acabó con heridas leves. Además de causar daños materiales no previstos al producir dicha explosión, un efecto en cadena no contemplado. Sin embargo, el rodaje ha vuelto al punto de mira debido al arresto de un hombre en los estudios Pinewood, donde se rueda la película.

¿El motivo? Haber colocado una cámara en el baño de mujeres. Y aunque se desconoce si este hombre pertenecía al personal del estudio o de la propia producción, no deja de ser otro suceso que mancha la reputación de la película. Una reputación ya de por sí accidentada si le sumamos los rumores de que la producción es un desastre. Ya que, según un miembro de la producción, se realizan continuas reescrituras de guión:

Phoebe Waller-Bridge (la guionista) está escribiendo una reescritura de la reescritura. Daniel después reescribe. Cary también reescribe. Todo el equipo piensa que está trabajando en un desastre monumental. Tienen perfilado el argumento, pero el diálogo es todo de última hora. No son formas de hacer una película. Al final, tendrán que solucionarlo en montaje”.

Definitivamente, la despedida de Craig como el agente británico está siendo de lo más tortuosa.  Aunque eso no ha impedido que él siga entrenando para recuperarse lo antes posible. Y más le vale, ya que el estreno de la película sigue previsto para el 3 de abril de 2020. ¿Llegarán a tiempo?

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