Hace 25 años se puso en emisión una de las series más influyentes en la historia de la televisión: Friends comenzaba. Nunca la había visto salvo algún capítulo suelto en la televisión y no entendía porqué la gente seguía queriéndola tanto. Por ello, estuve las dos últimas semanas viendo Friends sin parar y he aquí las conclusiones que he sacado.

La magia de Friends empieza en la segunda temporada

Tras verme la primera temporada me esperaba algo del estilo de Cómo conocí a vuestra madre. Episodios autoconclusivos donde ciertos factores mantienen el hilo de la temporada. Todo esto cambia en la segunda temporada. A partir de la segunda temporada, y hasta que acaba la serie, la trama de todos los capítulos va enlazada. Esta trama se ve complementadas con otras secundarias que sí son autoconclusivas del episodio.

Además, es a partir de la segunda temporada que se afianzan los personajes y empieza su evolución. Chandler no es un negado con las mujeres hasta la segunda temporada, la evolución Rachel tanto en su relación con Ross como en su búsqueda de satisfacción personal no empiezan hasta la segunda temporada.

Cuando una serie es autoconclusiva, como los Simpsons, es muy difícil crear tramas en las que tus personajes crecen y se desarrollan. Donde los personajes se guardan rencor, se cabrean, se reconcilian. Si hubiese seguido el tono de la primera temporada, estoy casi seguro que la serie no hubiese tenido el éxito que ha tenido.

Las tramas de los episodios y la comedia

Por otro lado, todas las tramas tenían un aire de reminiscencia. La mayoría eran simples y mundanas y creo que este es otro de los puntos exitosos de la serie. Puedes empatizar con cualquiera de los personajes en las distintas situaciones en las que lo ponen. Pero no sólo porque el personaje se asemeja a ti en cuanto a personalidad, que también; sino por cómo se comporta en dicha situación.

En muchas de las disputas que tuvieron los personajes, yo sentía que ambos tenían la razón en cierto modo. Era normal que pelearan porque ambos tenían puntos de vista diferentes pero razonables. Empatizaba con ambos.

La comedia es otro factor importante. Su humor es blanco, muy blanco. Puedo contar con los dedos de las manos los chistes de doble sentido. Y son lo más fuerte que tienen. A pesar de no ser muy fan del humor blanco, entiendo que es un elemento muy importante para llegar al máximo público posible. Te pueden ver tanto niños de 8 ó 9 años como adultos de 30. Se tiene más posibilidades con el humor blanco.

Lo más importante es que tu ves a unos amigos

Todo lo que he dicho es importante. Muchas de las series de comedia más famosas tienen todos estos elementos, pero no creo que ninguna de ellas tenga la legión que tiene Friends. Y creo que la causa principal es el ambiente que transmite, la atmósfera en la que te ves imbuido.

No hay ningún episodio que sobresalga por encima del resto, ni siquiera el final que es una especie de episodio espejo con el final de la primera temporada mezclado con la boda entre Ross y Emily. Ninguno destaca por encima del otro.

Como ya he dicho antes, me he visto los 236 episodios en las últimas dos semanas y, seguramente si me pregunten, no me acuerde de la trama de varios. Pero lo que sí recuerdo, y lo que me llevo de la serie es una sensación de aventura terminada.

He visto la evolución de la vida de seis amigos durante 10 años. De cómo no eran nada más que veinteañeros que se reunían a comer unas pizzas a cómo se casaban y tenían hijos. Los malos momentos y los buenos. De cómo me han hecho sentir parte de ese escenario, era un espectador invisible de sus vidas. Me hacían sentir uno más de ellos.

Y no es un sentimiento extraño. Los streamers y youtubers lo utilizan para fidelizar audiencia y tener una fanbase. Sientes empatía y cercanía por ese youtuber que se encuentra en la pantalla en su casa, bebiendo un café mientras responde a otros cómo tú que quieren saber de su vida.

Friends hace esto. La mayor parte del tiempo están en casa o en la cafetería de al lado de casa, sitios cercanos en los que nos sentimos acogidos. Creo que esta es la razón del éxito de Friends 25 años después. Nadie quiere perder a sus amigos.