Volvemos una semana más con el repaso a lo ocurrido en el último capítulo de Game Of Thrones. Tras los reencuentros de la semana pasada, este episodio nos prepara para la inminente batalla. 90 minutos de guerra sin cuartel que podremos disfrutar en apenas 7 días. Pero antes de eso, en el capítulo 8×02 “A Knight Of The Seven Kingdoms”, profundizamos en la última noche de nuestros protagonistas.

Y es que seguro más de uno de los presentes, no pase del siguiente episodio. Por ello los guionistas se han apresurado en cerrar todas las tramas posibles por lo que pueda pasar. Y de ese modo dar respuesta a una difícil pregunta: ¿Qué harías si fuera tu última noche de vida?

Cerrando Círculos

El capítulo anterior terminó con la llegada de Jaime a Invernalia, donde estaba siendo esperado por Bran. La repercusión de su llegada no se ha hecho esperar. Y el antiguo Mata-Reyes es sometido a un juicio rápido para decidir si se fían de él o no. Jon aporta poco, pero sigue con su argumento de que todos los hombres son necesarios. La defensa de Jaime por parte de Brienne hace que Sansa decida obviar sus posibles asuntos pendientes.

De modo que Daenerys es la única que acepta no matar al Lannister a regañadientes. Y el hecho de que Tyrion defienda a su hermano y éste descubra la traición de Cercei, hace que la credibilidad de la Mano descienda por completo. Y aunque al final, tras una interesante conversación con Jorah, decide no tenérselo en cuenta, algo me dice que los guionistas están preparando el terreno para que la Madre de Dragones sea la antagonista definitiva de la serie.

Algo que también se puede intuir tras dos de los grandes momentos del capítulo. El primero, la maravillosa conversación de Daenerys y Sansa. Donde la primera intenta hacer buenas migas con la segunda utilizando un pretexto de empoderamiento femenino. Pero eso no parece suficiente para la Lady de Invernalia, que ya se conoce toda clase de artimañas y no se cree a nadie.

Y digamos que a la Khaleesi no le hace mucha gracia que el Norte vaya por libre si al final consiguen vencer a los Caminantes Blancos y a Cercei. Como tampoco le hace ninguna gracia enterarse de que Jon es legítimo heredero al Trono de Hierro por delante de ella únicamente por el hecho de ser un hombre.  Algo comprensible por otra parte. Aunque, desde luego, Jon tampoco ha escogido el mejor momento para contárselo.

Pero quitando ese par de escenas, el verdadero protagonista del capítulo es Jaime. Que va cerrando sus tramas y asumiendo las consecuencias de sus acciones durante toda la serie. Empezando por Bran (con el que parece reconciliarse), siguiendo por Brienne (que ya hablaremos después) y terminando con Tyrion, su hermano. Ambos han charlado largo y tendido durante todo el capítulo. Mostrando ese cariño fraternal que siempre se han tenido. ¿Se están despidiendo los guionistas de alguno de ellos?

Más Reencuentros

Si el capítulo de la semana pasada pecaba de ir demasiado rápido en algunos momentos, este consigue remendar esos errores. Dándonos conversaciones y mezclas de personajes que nunca antes habían compartido pantalla. Y lo que podría ser un capítulo de relleno, se vuelve necesario para que nos duelan más las bajas que seguro tendremos en el futuro. Pero, además, este capítulo también ha contado con otros reencuentros.

El primero, la llegada de Theon (ejem ejem seguimos haciendo viajes en el tiempo inexplicables) a Invernalia. Donde se reencuentra con Sansa después de que ambos huyeran de los Bolton. Theon ha vuelto para corregir sus pecados y, por ello, defenderá a Bran cuando este sea utilizado como cebo para el Rey de la Noche.

Por otro lado, el Perro y Arya vuelven a mantener una curiosa conversación a la que se les une Beric Dondarrion. Otro antiguo condenado a  la lista de Arya que parece haber perdonado. Además, también tenemos la vuelta de Gilly y Podrick. Cada uno por su lado, claro. Y que a pesar de haber estado por ahí todo el tiempo, estaban un poco olvidados.

Pero para reencuentros, el de Jon y Sam con Ed, Tormund y los pocos Guardianes de la Noche que quedan vivos. No solo eso, sino que también hemos podido ver a Fantasma, el lobo huargo de Jon. Y que no veíamos desde la sexta temporada debido a lo caro que es el CGI para diseñarlo.

Love Is In The Air

Por último, la parte más controvertida del capítulo. Las escenas románticas. Si antes decía que el ritmo había mejorado del episodio anterior a este, no pasa lo mismo con los líos sentimentales. Que vuelven a ser algo agridulces. Y es que mientras que unas tramas están muy bien llevadas, otras están demasiado metidas con calzador. En concreto las de las dos Stark.

Solo dos capítulos han sido necesarios para que, después de 4 temporadas sin verse, Arya y Gendry tengan una noche de amor. Algo que podemos entender en el sentido de que Arya quiera probar algo nuevo en caso de que muera al día siguiente. Pero a la vez, el romanticismo es tan poco propio de la pequeña Stark, que no hace más que sacarte de la ficción.

Pero si algo no podíamos ver venir, era ese “romance” que nos están metiendo por los ojos entre Theon y Sansa. Ya el hecho de que se abrazasen al reencontrarse podía ser raro. Pero bueno, al fin y al cabo comprensible. Pero esas miraditas cenando en la última noche con vida… ¿WTF? Lo dicho, a matacaballo. Me pregunto qué pensará la Abuela de Dragones al respecto.

Todo lo contrario que Gusano Gris y Missandei, que han tenido un romance pausado pero duradero a lo largo de las temporadas. Y que con solo compartir dos escenas ya te da lástima porque fijo que acaba mal.

Eso sí, si he de reconocer que algo han hecho bien (o al menos con gracia) es el triángulo sentimental entre Brienne, Jaime y Tormund. Con escena del tipo “quién la tiene más grande” incluida. El salvaje lo tiene crudo contra el honorable Jaime. Pero no deja de ser curioso que con todo lo bestia que es, en el fondo se le vea completamente entregado por la guerrera y sea el menos carca de todos.

Es más, si no fuera por su comentario “¿por qué una mujer no puede ser caballero?”, Jaime tampoco la habría nombrado. Cumpliendo así el sueño de Brienne en uno de los momentos más tiernos del capítulo y de la serie. Un pequeño halo de felicidad previo a la masacre que se nos avecina. ¿Quién sobrevivirá a la batalla? En 7 días lo descubriremos.

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Roberto CarretónEva Comentarios recientes del autor
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Magnífico articulo. No puedo estar más de acuerdo contigo. Momento Arya me ha sobrado a mas no poder. Ya ne cuesta ver a “Dany” y Jon osea que…pero bueno, esta claro que el tercer capítulo será mortal.

Saludos!!