Parches el Pirata.

Después de los últimos nerfeos impuestos por Blizzard, ha habido una serie de clases que se han visto lastradas sin remedio. En especial el Guerrero Piratas, viendo cómo su Hacha de guerra ígnea, la mejor de todo el juego, se ha convertido en un cuchillo para la mantequilla. Se trata de una sola carta, aunque parece suficiente para mandar a Garrosh directo al pozo.

Se podría decir, por tanto, que los piratas están muertos en esto de Hearthstone. Pero hay uno entre todos ellos que jamás pasará de moda. Se trata de Parches el Pirata. Una de las pocas legendarias que no se corresponde con ningún personaje del universo WoW. Tal vez Ben Brode debería pensar en introducirlo, pues rebosa ingenio y personalidad. Por no hablar de que es una herramienta multiusos que se presta a todo.

Un esbirro 1/1 con Cargar puede no parecer gran cosa, aunque su capacidad para salir desde el mazo hace de este pirata algo del todo genuino. Como sabréis, al invocar un pirata, Parches aparecerá en el tablero como una bola de cañón. Lo que dará pie a una dinámica única en el popular título de Blizzard.

Parches no es solo un bicho con Cargar

Además de darte un esbirro gratis con Cargar, el poder de Parches trae consigo otros beneficios. Puede que no se aprecien, pues hay que bucear más allá de la superficie para comprenderlos. Y es que esta bola endemoniada permitirá filtrar la baraja. Pues rebajará el porcentaje de recibir la carta que necesitas.

Puede parecer de Perogrullo, pero es innegable la ventaja que supone filtrar tu mazo. Es por ello que podemos ver a Parches en casi cualquier mazo mínimamente agresivo. Independientemente de la posibilidad de inflarlo, también te dará presencia en mesa, por mucho que se trate de un esbirro débil.

Cualquier pirata puede llamar a Parches.

Otra cosa sería darle bombo con un Capitán de los mares del sur, que ya por defecto te lo mandará bufado. Aunque la cosa no vaya de piratas, un 3/3 acompañado de un 2/2 con Cargar por solo 3 cristales es de locos.

Si no, siempre nos quedará el Corsario, la clásica carta que acompaña a Parches en infinidad de mazos. Al poder destruir un punto de durabilidad a las armas, se convierte en un tech muy apreciado. Todavía más con Parches, qué duda cabe, ese tipo que se lía la manta a la cabeza, pues nunca sabe decir que no.