Con las finales europeas y norteamericanas del RCLS ya disputadas (con FlipSid3 Tactics y iBuyPower como campeones, respectivamente), Rocket League está más de moda que nunca. Las Rocket League Championship Series están siendo todo un éxito en Twitch y el auge de este nuevo eSport llama la atención de multitud de gamers que quedan conquistados por su frenético ritmo y su espectacularidad y que quieren saber cómo mejorar en Rocket League para parecerse a las grandes estrellas del juego.

Sin embargo, no todo es tan fácil una vez tomas los mandos.

Rocket League es uno de los juegos más desafiantes que hay. Para un jugador que no lo conozca, enfrentarse a él por primera vez es todo un reto, mucho más que a otros títulos deportivos. Pone a prueba tu habilidad constantemente, y a diferencia de lo que pueda pasar con otros deportes, aquí no tienes ninguna referencia previa sobre lo que está pasando en el juego. Alguien que se enfrente por primera vez a FIFA o 2K habrá visto previamente fútbol o baloncesto, pero nunca habías visto coches meter goles.

La dificultad técnica del juego, no obstante, es lo que lo hace apasionante. En ningún momento el jugador recibe ayudas o asistencias de la CPU de ningún tipo, a diferencia del resto de simuladores deportivos, donde son constantes. El control del coche y de las físicas del balón son esenciales, y es aquí donde la habilidad juega su papel protagonista.

Recuerda: en Rocket League no hay ventajas para nadie. Ningún coche es mejor que otro (sus diferencias son meramente estéticas) y lo único que te aporta el contenido de pago son adornos. No hay Messis ni Currys, no hay coches súper poderosos que te ganen las partidas solos. Aquí ganas y pierdes tu.

Pero por si eres novato y el primer contacto con el juego te sobrepasa, si te frustra ser incapaz de golpear el balón y te irrita ponerte a dar vueltas a su alrededor involuntariamente, aquí tienes algunos consejos que te ayudarán a encontrar el camino correcto para mejorar como jugador.

Cómo mejorar en Rocket League

-Haz los tutoriales: Muy importante. En el menú entrenamiento puedes encontrarlos todos. Probablemente el más importante sea el de Portero, ya que al principio lo que más suele costar es leer la trayectoria de los disparos junto con el movimiento de tu coche.

El tutorial de Delantero también es útil, pero a meter goles se aprende mejor con situaciones de juego reales. Además, es mucho más importante aprender a no encajar que a anotar. Por último, el tutorial Aéreo déjalo para cuando lleves un poco más de tiempo jugando.

-No persigas el balón: La regla de oro. El Rocket League es un juego principalmente táctico, y es imposible tener el más mínimo éxito si no se tienen en cuenta conceptos como las rotaciones o las transiciones ataque-defensa. Es muy común entre jugadores novatos no conocer todavía como funcionan estos términos y jugar como si no fueran importantes, derivando en derrotas estrepitosas.

Rotar bien es algo que requiere tiempo, pero para empezar conviene aprender una consigna simple: si ves a un compañero que ya se está dirigiendo a golpear el balón, no vayas tu también. Ve a ocupar otra sección del campo (si el golpeo es ofensivo puedes ocupar el centro de la pista para encarar el tiro, o si es un despeje lo que intenta hacer tu compañero, la portería para defender posibles rechaces).

-Aprende a saber cuándo tiene ventaja el rival: Similar al consejo anterior, vivirás numerosas situaciones en las que, ante un balón dividido, sentirás el impulso de ir a golpearlo. Debes ser inteligente y medir si realmente tienes ventaja o si hay un rival mejor posicionado que va a golpearlo antes de que llegues.

En caso de esto segundo, no es nada aconsejable intentar disputarlo, ya que lo más probable es que el rival te supere con su golpeo y dejes a tu equipo en situación de inferioridad.

-Busca los turbos: Quizá al principio no sea tan importante, pero conforme avances en el juego te darás cuenta de que jugar con turbo es una ventaja crucial. Tener siempre una reserva de impulso extra para llegar a balones divididos y detener y realizar disparos es la diferencia entre ganar y perder.

Para ello, ten siempre en mente la localización de los turbos (las esquinas y los laterales son los que debes buscar, pues te rellenan el contador completo) y ve a por ellos en cuanto tengas la más mínima ocasión. Por ejemplo, tomando como referencia el punto anterior, si ves que hay un balón en el que el rival tiene ventaja, olvídate de todo y busca un turbo para empezar con ventaja la siguiente jugada.

Para esto es importante desactivar la cámara del balón, pues te estorbará en tu búsqueda de los puntos donde se recarga.

-Conoce tus límites: Si empiezas a jugar, no tardarás en ver a jugadores en los partidos hacer trucos espectaculares y golpeos imposibles, ya sea volando, por la pared, marcha atrás… Puede ser muy tentador imitarles, pero también arriesgado: un intento de aéreo fallido dejará a tu equipo vendido, especialmente si eres el último jugador.

No tengas prisa por hacer estos golpeos, dominarlos lleva muchas horas. Pero tampoco te conformes y te estanques. Lo mejor es ser prudente: por ejemplo, en los aéreos, al principio intenta golpear sólo los balones que caigan llovidos con poca fuerza y muy cerca de la portería rival. Son fáciles de medir y así no dejarás tu portería descubierta en caso de fallar.

Por supuesto, antes de todo esto es recomendable realizar el entrenamiento Aéreo, o tendrás dificultades incluso para levantar el coche en el aire.

-Sé buen compañero: Parecerá una estupidez, pero las buenas formas motivan y ayudan a mejorar. Tener al típico «troll» que insulta y menosprecia a sus compañeros cuando fallan pone trabas a la hora de intentar cosas nuevas y progresar. Y, del mismo modo que te gusta que lo hagan contigo, hazlo tú con los demás.