Los eSports son un fenómeno cada vez más creciente y difícil de controlar. A pesar de la importancia que los deportes electrónicos tienen en la sociedad, todavía no se ha dado con la fórmula perfecta para legislarlos.

En nuestro país, los eSports juegan un gran papel. Competiciones como la Superliga Orange fomentan su popularidad entre el público. El éxito de este nuevo tipo de deportes alcanza límites insospechados tanto a nivel europeo como mundial. Y el hecho de carecer de una buena legislación está empezando a poner las cosas difíciles. La empresa Easyoffer ha llevado a cabo un estudio que revela cuáles son las consecuencias.

Una situación problemática para los eSports

Uno de los principales problemas es el hecho de que cada club puede acogerse a un tipo de legislación diferente, lo que crea desigualdades más que notables. Los clubes se basan actualmente en la legislación mercantil y laboral, sin saber si deberían registrarse como club o sociedad.

Ainhora Torreblanca, abogada especialista en eSports, explica que “los jugadores no saben que tienen que ser autónomos, y los empresarios no saben a qué figura jurídica acogerse”. Los clubes tampoco saben cómo actuar ante posibles lesiones, regímenes de vacaciones o permisos. Ni siquiera tienen claro qué tipo de cuenta bancaria pueden abrir. Todo ello porque la legislación todavía no ha sabido adaptarse a este nuevo mundo.

A pesar de ello, esto es un debate abierto y hay muchas opiniones sobre el tema. Hay muchos problemas y no todo se arreglaría con una buena legislación.

Desde Merca2 afirman que lo más adecuado es que los clubes se registren como Sociedad Limitada. Cuenta con personalidad jurídica propia y el administrador social queda protegido en caso de insolvencia.

En tema de contratos, actualmente clubes y jugadores se relacionan a través de contratos mercantiles. Esto significa que los jugadores son remunerados por ceder sus derechos de imagen mientras representa al club en los torneos, como explicaba Torreblanca.

La cosa no termina ahí; los salarios son también muy diferentes de un club a otro. De hecho en Europa los jugadores cobran muchísimo menos de lo que cobraría un jugador en Corea o USA. En España, algunos jugadores deben pagar una cuota mensual por ser autónomos y además declarar los ingresos obtenidos a través de premios en su Declaración de la Renta. Algo que acaba reduciendo sus beneficios enormemente, a pesar de todo, esto está empezando a cambiar.

La enorme necesidad de regulación

En nuestro país, según el CNAE (Clasificación Nacional de Actividades Económicas) no hay ningún apartado de eSports, por lo que se usan categorías relacionadas con juegos o actividades recreativas. La necesidad de regulación y de considerarse como deporte está más que clara para poder llegar al nivel que hay en otros países como China o Corea del Sur, donde los eSports cuentan con una buena base jurídica.