Entrevista José Ruíz
Entrevista José Ríz

Por si aún no lo sabías, en enero abrió sus puertas en Madrid la escuela de eSports e-Squad Academy. Hace un par de días os traíamos un reportaje sobre una de las disciplinas que allí se imparten: el coaching psicológico para gamers, de la mano de Pixel Mind.

Hoy, la e-Squad Academy vuelve a abrirnos sus puertas para hablar con José Ruiz, CEO de la escuela. Y que de paso nos cuente cómo funciona su plan de estudios.

Bueno José, para empezar, explícanos en qué consiste ese circuito inicial al que exponéis a los alumnos nada más llegar.

Esencialmente se trata de buscar un desarrollo de competencias. Detrás de todo eso también buscamos frustrarles desde el principio, que experimenten que no siempre van a hacer lo que quieren y que si de verdad quieren dedicarse a los eSports tienes que estar dispuesto a trabajar, a esforzarte, y que a veces lo que tienes que hacer pues no te va a gustar.

El control del tilt, por ejemplo, aparte del psicólogo, hay juegos con los que se trabaja mucho mejor que con otros. No es lo mismo el Tekken, que tiene 60 segundos por round, que es un piedra, papel, tijera donde tienes que anticiparte al rival. Como te bloquees, como no avances estás fuera de la partida en nada. No tienes opción. Entonces el tilt que provocan ese tipo de juegos es importante. Es fuerte. Y cuanto antes trabajemos eso, antes les enseñamos cuán importante es que mantengan su atención durante toda la partida.

Cuerpo directivo de la e-Squad Academy

Pero lógicamente no pueden ser buenos en todos los juegos, ¿no?

Lo cierto es que el circuito les da a los chicos cierto poder. Les da el poder de convencerse de que se pueden formar en cualquier juego. Luego ellos decidirán junto con nosotros, en función de su habilidad o de sus gustos, a qué género de juego mejor se adaptan. A partir del segundo año ellos deciden “pues yo soy de shooter porque es donde mejor me desenvuelvo” y nosotros podemos corroborarlo o no con los análisis que hacemos regularmente.

Ellos cada dos meses tienen evaluaciones y vamos viendo cómo van evolucionando en coordinación, etc… Y el hecho de que ellos vean, cada dos meses, que nosotros les vamos capacitando para llegar a un nivel pre profesional en cada una de las plataformas y juegos que les vamos entrenando, les convence de que el reciclaje es importante y es factible.

Es decir, si tú te especializas demasiado en algo rápido, pues es lógico pensar que estés fuera jugando pronto. Pero el juego pertenece a un publisher, que puede hacer con él lo que quiera. Si el juego no tienes éxito comercial, se va a retirar. Si el juego no tiene una escena competitiva consistente, se va a retirar. No te puedes especializar de esa forma, tienes que tener la capacidad de reciclarte.

Para eso nosotros les damos una metodología de trabajo que es sistemática e idéntica para cada plataforma y para cada juego. Ellos saben en qué momento de la clase están, como es el bloque, qué viene a continuación, etc. Cuando lo haces cinco veces a lo largo del primer año, la sexta vez ya sabes cómo hacerlo. Ya sabes qué entrenar. Sabes cómo te preparas un juego. Y eso también es muy importante para ellos.

¿Cómo se toman los alumnos esto, el venir a entrenarse para un juego y acabar probando todos?

Pues lo cierto es que todos entienden que el ciclo común inicial es importante. Porque no todos conocen cada género, ni cada plataforma, ni qué es tener un teclado y un ratón contra lo que es un stick. Eso es importante. El que dice “yo es que soy de shooter”, pues hay que preguntarle “¿pero juegas al Call Of Duty en PS4 o al Counter Strike en PC?”. Porque no es lo mismo. Nosotros hacemos muchas cuestiones de este tipo porque los esports son muy abiertos.

Ahora, en mi opinión, tenemos muy poquitos juegos en la escena competitiva. Y yo creo que se pueden hacer aún muchas cosas. Hay gente que no sabe lo que es EVO. Y para estar en los esports es necesario conocerlo, tienes que saber cómo funciona. Hay que quitar un poco la mirada de asno y abrir miras. Porque EVO se celebra desde el año 96, y a veces nos perdemos eventos que tienen una gran repercusión atrás y que son importantes.

Y así pasa, que ahora vas a algún evento profesional de esports y te encuentras a profesionales entre comillas. Porque muchas veces son personas recicladas que vienen de ser jugadores y que ahora hacen otras cosas. Yo creo en la profesionalización. Porque a veces, para ser analística, no basta con jugar a un juego. A lo mejor también tienes que saber un poco de estadística.

En League Of Legends, por ejemplo, hay tantísimo dato, que primero hay que realizar un análisis de lo que es relevante y de lo que vas a comunicar a tu equipo, o a tus alumnos. Son muchas cosas las que pasan en muy poco tiempo. Esto no es como el futbol. Hay que saber manejar la herramienta con profesionalidad y tener conocimientos técnicos relevantes para poder utilizarlos con criterio.

Antes has mencionado el Tekken, que es uno de los juegos por los que empezáis este recorrido. ¿Por qué?

Una evolución muy natural que se ve dentro de la escuela es cómo hay personas que durante sus primeras partidas de Tekken en el estadio, se bloquean al ver que les han quitado media vida nada más comenzar y ya dan por perdido el round. Y sin embargo, tras siete u ocho clases eso cambia y vemos partidos súper interesantes cuando a ambos jugadores están a una milésima de vida. Los ves súper concentrados y totalmente convencidos de que les quede la vida que les quede, no pueden dar por perdido el combate. Y eso se desarrolla con este tipo de juegos.

Con un MOBA, sí, se puede desarrollar, pero es más complicado, porque las culpas se reparten más, tienes que ir luego con el video análisis y enseñarles donde han estado los fallos, los aciertos, etc. Es un análisis más lento y de post clase. No puedes hacerlo en la misma clase, tienes que esperarte a la clase siguiente. Con el Tekken o con Clash Royale es inmediato, ellos ven cuando se han tilteado, y que al final todo depende de ti.

Nosotros les obligamos siempre a estar en equipo para que el compromiso esté siempre presente. Imagínate, tú no puedes venir a competir un domingo porque vas a comer a casa de tu abuela. Pues ese domingo no puntúas ni tú ni tu compañero. De esa forma, empiezas a meterles una serie de disciplinas, una forma de trabajar que luego tendrán que seguir desarrollando si quieren dedicarse a esto de forma profesional.

La e-Squad Academy abrió sus puertas en enero en Madrid

¿Y no se ha dado el caso de que, una vez realzado el circuito, algún alumno quiera especializarse en el juego por el que vino en un primer momento y sin embargo las estadísticas señalen que no es el que mejor se le da?

A ver, nosotros somos honestos con ellos. No vamos a decir algo simplemente porque se queden aquí. Tras su primer año, nosotros les enseñaremos las mediciones  y evaluaciones de dónde destacan y dónde no. De hecho a más de uno se le tendrá que decir que no valen para ser gamers. Porque no tiene las habilidades suficientes como para destacar en la escena profesional en ningún género de juego.

¿Quiere decir eso que se le cierran las puertas de los esports? No. Nosotros, después del primer año tenemos también módulos de formación para analistas, entrenadores, casters… Porque es verdad que hay alumnos que a lo mejor no valen para ser jugadores pero sí entrenadores. Ya sea porque tienen un desarrollo de habilidades transversales muy completo y son capaces de transmitirlas muy bien. Lo que es el trabajo en equipo, la disciplina, el control de las emociones… No todo es habilidad mecánica. La habilidad mecánica es una cosa, las competencias son otra y luego el encaje dentro de la escena profesional son muchas cosas.

De hecho, nosotros tenemos un acuerdo con Rift Analyst  y seremos los primeros en sacar promociones de analistas certificados en esports en España. Eso es una profesión. Puede que no seas un buen jugador pero sí un analista estupendo. Y de hecho aquí ya ha casos de alumnos que se ven que destacan por otras aptitudes. Y también alumnos que vienen buscando ser casters y para ello también tienen que pasar por el circuito inicial. Porque para narrar un juego en condiciones, primero hay que conocerlo.

¿Qué les dirías a esas personas que consideran que un chico que pasa 8h diarias delante de una pantalla no motiva a que se desarrollen como personas?

Pues precisamente, que deben venir aquí. Porque una de las frases más recurrentes que nos dicen los padres es “por fin mi hijo sale de casa a hacer algo”. Es curioso, pero la parte humana de este proyecto es muy bonita. Acerca mucho al padre con el hijo. Aquí hay padres que vienen todos los fines de semana a ver a sus hijos competir, cuando antes seguramente, cuando estaban metidos en su dormitorio, pues no lo hacían. Además, el número de horas delante de la pantalla cuando llegan a casa, se reduce. El motivo es que, cuando vienen aquí, se toman muy en serio que se quieren dedicar a esto.

Entonces, por ejemplo, en la escuela hay un programa de dos meses de Pro Evolution Soccer como parte del circuito. Si vienen a la escuela en las horas de entrenamiento libre, van a su plataforma y a su juego, no pueden ponerse a jugar al LOL porque les apetece. Y aprenden que están entrenando y que se están formando. Con lo cual al final, la dedicación de horas se reduce. Porque no es lo mismo jugar que entrenar. Cuando te pones a practicar faltas durante hora y media, o combos con Tekken 7 durante hora y media, pues te cansas. Y si realmente eres riguroso y disciplinado, más de dos horas delante de la pantalla no pasas.

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