dopaje en los eSports

El doping es un problema que acompaña al deporte competitivo prácticamente desde sus inicios. De hecho, muchos jugadores han visto salpicada su carrera profesional por consumir sustancias prohibidas.

La llegada de los eSports al mundo nos hace plantearnos si estos nuevos profesionales consumen este tipo de componentes. A diferencia del deporte tradicional, estos no hacen grandes esfuerzos físicos. Sin embargo, necesitan grandes dosis de concentración y atención.

La alarma que frenó el doping

Debemos retroceder unos años, tres para ser exactos. Durante una entrevista, el jugador Kory “Semphis” Friesen, que jugaba en aquel entonces en Cloud9, admitió que su equipo había consumido Adderall. El canadiense, parte del roster de Counter Strike, utilizó este tipo de fármaco para mejorar su rendimiento en los Electronic Sports World Cup 2015.

Por otra parte, su equipo y compañeros negaron rotundamente las declaraciones de Semphis. De esta manera, la noticia sobre el doping en el mundo de los eSports hizo saltar la alarma. Poco después la ESL anunciaba una serie de normas específicas en sus competiciones.

La compañía utilizó el listado de sustancias prohibidas por WADA, la Agencia Mundial Antidopaje. Centrándose en los mismos fármacos dopantes que están prohibidos en los deportes tradicionales.

Por otro lado, el Adderall, la sustancia que había consumido Semphis, es utilizado en el tratamiento del trastorno de déficit de atención. Aumentando en gran medida la concentración. Una clara ventaja, sin duda, frente a sus posibles rivales.

El caso de Kory, a fin de cuentas, ayudó al mundo de los eSports a frenar los casos de doping. Por suerte, desde aquella entrevista en 2015 no se han vuelto a ver casos de este tipo. Las normas creadas por la ESL, junto al listado WADA, han sido un claro refuerzo en las competiciones.