«¡Pero cómo va a ser un deporte eso!»

Es probablemente la frase que más escuchamos cuando le decimos a alguien ajeno al mundillo que los eSports son un deporte.

En cierto modo tienen razón; a ver cómo convences a tu tío el del atleti de que ese juego en el que una rata invisible tumba torreones a ballestazos y una rata con sombrero va soltando setas explosivas es un deporte.

Es normal que los más… tradicionales ignoren o menosprecien a los deportes electrónicos como LoL o CS:GO.

Eso es, claro, hasta que hablamos de dinero.

Y es que ya se sabe, a millones de seguidores, millones de euros. Hace años que los eSports mueven cifras estratosféricas, y es por eso que han llamado la atención de los medios generalistas.

Muchas figuras del deporte tradicional o del periodismo como Rick Fox han reconocido el valor de los eSports como disciplina deportiva. Es más, algunos de ellos han fundado su propio equipo, como es el caso de Shaquille O’Neal.

Pero el debate continúa abierto, incluso desde dentro.

Los eSports, deporte olímpico

Lo acepten o no los escépticos, los eSports son equiparables al deporte.

Lo son al menos a los ojos del COI, que no es poca cosa.

El Comité Olímpico Internacional anunciaba hace ahora algo más de un mes que reconocía a los eSports como deporte. Tras una larga etapa de deliberación y miradas de reojo, los responsables del comité por fin admitían que el nivel de exigencia y dedicación de los eSports es comparable al del deporte clásico.

«Nuestro juego»

Y quién sabe si envalentonados por la noticia, ahora los chicos de Riot han decidido publicar un nuevo vídeo reivindicativo. Pretenden así persuadir a los que se mofan de la creciente consonancia entre deporte y deporte electrónico.

Gente del mundo de la prensa y del deporte a la que el vídeo muy convenientemente cita.

No estamos seguros de que a Jimmy Kimmel o a Whoopi Goldberg les convenza la idea. Más aún formando parte de esta particular lista de apestados que enumera el vídeo. Queremos pensar que la intención de la compañía era hacer que el público más descreído mire con otros ojos todo lo concerniente a este loco fenómeno que crece cada vez más.

Eso, o simplemente querían restregar el éxito en sus caras ahora que han llenado estadios.