sagas

Las sagas son definidas por la RAE como cada una de las leyendas poéticas contenidas en su mayor parte en las colecciones de primitivas tradiciones heroicas y mitológicas de la antigua Escandinavia. Y es que sagas escandinavas que se remontan siglos atrás, como la de Ragnar Calzas Peludas protagonizada por el legendario rey Ragnar Lodbrok, han repercutido en como estructuramos la narrativa hoy en día.

Stiklestad sagaYa sea en series de televisión, libros o videojuegos las sagas están presentes para dar cohesión a varias historias que tienen algo en común. Una esencia que relaciona todas estas historias independientes para formar un conjunto.

Por este motivo, deberíamos entender que la narrativa es lo que define a una buena saga. Sin embargo, esto no se aplica a todos los medios. En los videojuegos no solo se cuentan historias sino que también se crean experiencias. Por este motivo, para valorar la esencia de una saga de videojuegos también tenemos que tener en cuenta la experiencia que ha tenido el jugador con juegos anteriores de esa misma saga.

Y eso es lo que vamos a tratar en el siguiente artículo. ¿Es importante mantener la esencia de una saga o debería cambiar y envolverse en un capullo hasta evolucionar en otra cosa totalmente distinta? ¿Dónde está el límite?

La esencia de las sagas vs la evolución de esta

Ha habido una gran cantidad de grandes sagas dentro del mundo de los videojuegos. Desde Tomb Raider hasta Devil May Cry, pasando por sagas de largo recorrido como Resident Evil, Call of Duty, Assassin´s Creed, etc.

Una característica común que hemos podido encontrar si analizamos todas estas sagas es que cuanto más larga sea una saga más rápido evoluciona y cambia respecto a su entrega original. Esto en parte es normal. Puesto que no solo los tiempos cambian, sino también el público. Y es que, queramos o no verlo, los videojuegos son una importante pieza económica y las empresas que comercian con ellos quieren llegar al mayor público posible para así obtener más beneficios. Y no es nada malo.

Por eso es que nuevos juegos de sagas como God of War o Assassin´s Creed han evolucionado para adaptarse a los gustos de “jugadores modernos” añadiendo por ejemplo, muchos elementos del RPG a sus nuevas entregas. Tales como la personalización del personaje, la adición de un árbol de habilidades desbloqueable a medida que vayas consiguiendo puntos de experiencia, estadísticas, etc.

menu God of WarEsto, obviamente, cambia considerablemente la experiencia del jugador; y aquellos que lleven más tiempo jugando en esa saga pueden notar que parte de la esencia que caracterizaba a esa saga está desapareciendo. Por lo que deberíamos preguntarnos, ¿dónde está el límite? ¿No sería mejor dejar morir una saga antes que hacerle una cirugía plástica y que ya no se la reconozca?

Como SÍ continuar una saga

Como ya hemos mencionado antes la esencia es muy importante para un videojuego y no solo depende de la narrativa. La esencia es aquello que distingue a un juego del resto, eso que lo hace diferente a otro.

¿Por qué debería jugar al Call of Duty y no a cualquiera de los otros First Person Shooter con componente multijugador que hay en el mercado? La respuesta es fácil. Porque la experiencia no es la misma. La gente que lleva muchos años jugando a Call of Duty , le gusta esta saga por la experiencia que ha adquirido de este género en entregas anteriores. Y esto se aplica a muchas otras sagas.

Un ejemplo claro de todo esto que estamos hablando podemos encontrarlo en Resident Evil 7. Cuando se anunció este título y se dejaron ver los primeros trailers y demos, la comunidad se dividió. Unos pensaban que era un soplo de aire fresco a la saga y que Resident Evil volvía a sus inicios; mientras que otros pensaban que ese juego tenía más de PT que de Resident Evil. Sin embargo, ¿cuál fue la sorpresa?

El juego mantenía la esencia de la saga, a pesar de haber cambiado la perspectiva de la cámara y la trama a la que nos tienen acostumbrados estos títulos. Y es que cuando un jugador juega a Resident Evil espera jugar a un survival horror, es decir, enfrentarse a un entorno extremo y peligroso que saca al jugador de su zona de confort y le obliga a luchar por salir adelante. Ya sea contra zombis o armas biológicas, en una comisaría o en una mansión abandonada el objetivo de Resident Evil es sobrevivir. Y esto Resident Evil 7 lo hacía a la perfección a pesar de haber cambiado notablemente su experiencia de juego.

Esto demuestra que una saga puede evolucionar jugablemente sin dejar de lado su esencia. Sin embargo, hay otros ejemplos de desarrolladores que no supieron evolucionar la saga correctamente. Tal como es el caso de Assassin´s Creed.

Como NO continuar una saga

Assassin´s Creed es una saga que tiene la escalofriante cifra de 19 juegos (contando tanto con juegos principales como con spin-offs). Por esto motivo, y al ser una saga tan longeva, Ubisoft ha intentado mantener fresca esta saga introduciendo cambios con cada nueva entrega. Algunos con éxito (Assassin´s Creed Black Flag) y otros con no tanto (Assassin´s Creed Odyssey).

El cambió más notorio fue con Assassin´s Creed Origins, con el cuál  Assassin´s Creed pasó de ser un juego de acción- aventura a un juego 100% RPG. Y lo cierto, es que no le quedaba mal. Se mantenía el lore y parte de la esencia; aunque eso de tirarte desde un segundo piso encima de un enemigo, clavarle tu daga en el cuello y que este no muriese porque estaba 3 niveles por encima de ti era un poco raro, contando con que una de las partes esenciales de la saga Assassin´s Creed es el sigilo.

Sin embargo, todo se torció con el último título de esta saga la cuál dividió a la comunidad por sus cambios extremos tanto en la narrativa como en cuanto a jugabilidad. Es como si Ubisoft hubiera cogido los cambios hechos en Origins y  los hubiera llevado al extremo llegando a ser incluso algo surrealista.

Y con esto no queremos decir que Odyssey sea un mal juego ni mucho menos. Pero sí, que se aleja bastante de lo que es un Assassin´s Creed. Pasamos de estar involucrados en una lucha secreta entre templarios y asesinos y tener que revivir los recuerdos de antiguos asesinos para encontrar artefactos isus; a poder recorrer la antigua Grecia con nuestra lanza, un artefacto que nos da poderes sobrehumanos como supervelocidad o la capacidad de realentizar el tiempo (sí, habéis oído bien, en este juego hay una habilidad que permite realentizar el tiempo) mientras que nos enfrentamos a un culto secreto que quiere dominar el mundo y a otras criaturas mitológicas, que ahora que lo pienso no sé muy bien de donde vienen…

AC II
Imagen de Assassin´s Creed II (2009)

 

Assassin´s Creed Odyssey saga
Imagen de Assassin´s Creed Odyssey (2018)

Esto hace que se destruya por completo la esencia de la saga, puesto que los cambios son tan grandes que incluso a veces se contraponen al propio lore que habían establecido los juegos principales. A continuación, os dejaremos un ejemplo del desarrollo del arco argumental.

Cuando te dicen que Desmond es importante para el presente porque es descendiente directo de Altair y de Ezio y que solo él puede sincronizarse con los recuerdos de estos,  tres juegos después te dicen que cualquiera (incluso tú) puedes sincronizarte perfectamente con cualquiera de los recuerdos de cualquier asesino o templario a lo largo de la historia con una simple muestra de ADN; y  otros 3 juegos después te dicen que puedes elegir si quieres jugar como un personaje masculino o femenino porque da igual, la historia va a ser la misma… Ahí es cuando te das cuenta de que el lore y parte de la esencia de la saga que una vez amaste ya no existe.

Tiene sus guiños, referencias, pero ya no tiene eso que lo hacía distinto y especial. Y esto no es un caso particular de Assassin´s Creed.

Conclusión sagas

La mayoría de juegos triple A actuales vienen de sagas longevas. Algunas han envejecido bien como God of War o Resident Evil; otras repiten la misma fórmula realizando pequeños cambios para que el juego se note como algo nuevo y fresco como es el caso de las nuevas entregas de Call of Duty y FIFA; otras sin embargo, transforman tanto el producto que acaba convirtiéndose en otra cosa. Desde The Gamer estamos a favor de impulsar a los estudios a que creen nuevos juegos que deriven en nuevas sagas. Sin embargo, hay que saber cuando cerrar un ciclo. Sacar año tras año una entrega puede pasar factura y si la desarrolladora cree que esa saga por x motivos no va a llegar a los jugadores como lo hacía quizás sea hora de ponerle punto y final y cerrar el ciclo.

Y eso a sido todo por hoy. Esperamos que os haya gustado este artículo. Y decidnos, ¿cúal es vuestra saga favorita?

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