¡Feliz Navidad a todos! Llevaba ya unos meses sin escribir por temas de la universidad y demás pero pude sacar tiempo para jugar al relativamente nuevo, ya que salió en Noviembre, indie de la tienda de Epic: Superliminal, un juego que juega, valga la redundancia, con la perspectiva.

Jugando con la perspectiva

En estas fechas de alegría y gozo, que más que regalar un último análisis tanto para la revista, como para vosotros, como para mí. Y ya que hablamos de regalar voy a ponerme el reto de que, tras este análisis, os regaléis a vosotros mismos (o a otro ser, lo que prefiráis) la experiencia que ofrece este juego.

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Superliminal, resumido de manera corta y vaga, es una fusión de The Stanley Parable y Portal. Este resumen es muy vago pero a la vez muy definitorio de lo que te vas a encontrar en el juego.

El juego comienza explicando cómo hace una empresa para resolver los problemas de sueño, los métodos que tiene, etc. Tras una breve explicación, el juego se basa en varias salas, en las que se deben resolver puzzles. No voy a spoilear el juego, como suelo hacer, ya que creo que le quitaría parte de la experiencia y del disfrute del mismo.

Los puzzles son, al igual que en Portal, la mecánica principal y el motor del juego. Superliminal sin sus puzzles no es nada. Esto se puede extrapolar diciendo: «Si a Mario le quitas sus plataformas, no es nada«; y en cierto modo es verdad, pero a lo que me quiero referir es que si le quitas su mecánica, su tipo de puzzle que sólo he visto en este juego, se convierte en uno del montón.

Conocí el juego de Superliminal en el E3 de este año y recuerdo que me explotó el craneo. Junto con 12 Minutes fueron los juegos que más me gustaron de la conferencia, pero viendo que este último se iba para 2020, centré mi atención en Superliminal.

Un juego en torno a una mecánica

Investigué un poco y vi vídeos de demostración de hace 6 años con la mecánica principal del Superliminal, utilizar la perspectiva para cambiar el tamaño de los objetos; en definitiva, jugar con la perspectiva. En torno a esta mecánica se ha desarrollado el juego y es por eso que digo que Superliminal no sería el juego que es sin sus puzzles. Suyos propios porque no he visto ningún otro juego con una mecánica parecida.

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A lo largo del juego, se ve el humor ácido y satírico de los dos títulos en los que se inspira de una manera bastante marcada. De hecho, la voz del hombre que te habla es curiosamente similar en cuanto a timbre y tonalidad al del narrador de The Stanley Parable.

A lo largo de las 2 ó 3 horas que dura el título, hay un dinamismo y un constante cambio de escenarios y tipos de puzzles que hacen que el título nunca se sienta repetitivo o monótono como si ocurría con sus dos inspiraciones. Las mecánicas de puzzles están medidas de manera que aprendas a hacerlas pero te las cambian antes de que te acostumbres a ellas.

La curva de dificultad

Esto enlaza con otro de los puntos fuertes del título, la curva de dificultad. Me parece que tiene una dificultad algo tambaleante porque hay puzzles que bajan un poco la dificultad y luego sube de repente al presentarte otro tipo de puzzle, pero en general es buena.

De hecho, considero que para que un videojuego de puzzle tenga una dificultad buena hay que estudiar en cuántos puzzles se queda atrancado uno y, tras resolverlo, hacer un ejercicio de autocrítica y ver si ha sido por culpa del jugador o culpa del juego.

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La primera fase del juego era muy similar a esta sala

Un caso de un juego de puzzle mal diseñado es, por ejemplo, las mecánicas de las aventuras gráficas de Sierra en los 90 (de las que hablaré en otro momento), y, por definición, el juego de puzzle perfecto es el Tetris, cada vez que pierdas, es por tu culpa.

Pues bien, ha habido sólo dos puzzles en los que yo me quedara completamente atascado. El segundo diría que es el puzzle más difícil del título, ya que tu mismo eres el propio puzzle, no te sirves de ningún objeto para resolverlo. Aún así, hay las pistas necesarias para resolver ambos, te dan los elementos mínimos y diría que son los dos puntos más altos de dificultad en el juego. Es decir, si tardé fue por mí culpa.

Veredicto final

En el resto de apartados es un juego indie, cumple estéticamente, la historia acompaña y da una excusa para jugar y que no haya un silencio sepulcral durante el gameplay y cumplen. ¿Es Superliminal un juego de 10? Eso es muy subjetivo y depende de con quien lo comparemos. ¿Uno de los mejores juegos que he jugado este año? Desde mi perspectiva, creo que junto a Fire Emblem: Three Houses, es de lo que más he disfrutado. Sobre todo el final.

Si no recuerdo mal, salió hace poco en PS4 y en Epic Store está con descuento por las Navidades. Gastarse 12 o 15 euros en este título me parece una ganga. Mi recomendación, si no ha quedado claro, es que aprovechéis el descuento y lo compréis. Hasta el año que viene.