Luigi's Mansion 3 portada

Cuando tenemos vacaciones la mayoría de nosotros abandonamos la rutina diaria y nos vamos a algún sitio a descansar. Unos a la playa, otros a la montaña, cada uno tiene sus preferencias, pero muchos escogen siempre un hotel para relajarse. Hasta los personajes de Nintendo tienen sus vacaciones. En Luigi’s Mansion 3, Mario, Peach y compañía han sido agraciados con una estancia en un hotel de lujo. Todo suena maravilloso hasta que nuestros amigos del Reino Champiñón se verán envueltos en una terrorífica aventura.

Luigi’s Mansion 3, como su propio nombre indica, es la tercera entrega de la saga protagonizada por el querido fontanero verde, que nació en GameCube allá por el 2001. Supuso un cambio en los juegos de Super Mario que se habían visto hasta entonces, acercándose a un nuevo género.

En 2013, el título tuvo una secuela para Nintendo 3DS que mejoraba la fórmula añadiendo más mecánicas. Ahora, con la tercera parte para Switch, Luigi’s Mansion ha alcanzado casi la perfección, convirtiéndose en uno de esos videojuegos imprescindibles en la biblioteca de cualquier usuario de la consola híbrida de Nintendo.

Después de habernos pasado la aventura entera y visto todas las posibilidades que ofrece el juego desarrollado por Next Level Games te ofrecemos un análisis de Luigi’s Mansion 3 completo.

Análisis de Luigi’s Mansion 3. Vacaciones de pesadilla

La trama de Luigi’s Mansion 3 no tiene demasiado misterio. Mario, Luigi, la princesa Peach y su séquito de Toads viajan en autobús hasta un enorme hotel de lujo. Todos ellos han sido invitados a disfrutar de una estancia en este pomposo establecimiento. Al llegar, cada uno es conducido hasta su respectiva habitación, todo normal.

Hotel Gritz

Pero un grito en medio de la noche despierta a Luigi y descubriremos que nuestros amigos han desaparecido y que el que parecía un lugar de ensueño se ha transformado en una terrorífica mansión. Es entonces cuando el asustadizo hermano de Mario tenga que echarle valor y enfrentarse una vez más a sus miedos.

Por si fuera poco, el Rey Boo ha regresado y ha traído consigo un malvado plan. Con la ayuda de la dueña del hotel, Vilma Du Tel, ha encerrado a Mario, Peach y compañía en cuadros. Nuestra misión será recorrer las diferentes plantas del hotel para encontrarles y liberarles de su prisión.

Rey Boo

La tarea no será nada fácil. Resulta que en el ascensor han desaparecido los botones de los pisos que han sido robados por los secuaces fantasmales de Vilma. Tendremos que buscarlos e irlos atrapando uno a uno para completar el panel de mando y poder subir a la última planta del Hotel Gritz (nombre que recibe el edificio).

Acabar con estos enemigos no supondrá mucha dificultad (en todo el juego hemos muerto tres veces en total) pero encontrar sus patrones de ataque y puntos débiles resultará realmente entretenido, pues todos son muy diferentes.

Dos Luigis son mejor que uno

Una vez avanzados en la historia podremos contar con la ayuda del Profesor Fesor. Aquel pequeño científico con cara de bebé y una cabeza más grande que su cuerpo volverá a estar presente. Será el que ponga de nuevo el toque de humor a la aventura y quien nos proporcione los inventos para capturar espectros.

Entre estos cacharros contaremos con una versión mejorada de nuestra querida “Succionaentes”. Esta aspiradora convertida en dispositivo atrapafantasmas se llamará ahora “Succionaentes GOM-1L” y entre sus novedades traerá a Gomiluigi. Gomiluigi es el doble ectoplásmico de Luigi y nos permitirá resolver puzles y llegar a zonas a las que no podamos acceder con el fontanero verde. Podremos sacarlo siempre que queramos de su contenedor que llevamos acoplado a nuestra espalda.

Gomiluigi

Basta con pulsar el joystick derecho del mando para sacarlo y atravesar con su gelatinoso cuerpo zonas de pinchos, entrar por rejillas o meterse por tuberías. Pero cuidado, los puntos débiles de este clon serán el agua y el fuego. Si los tocamos, Gomiluigi se desvanecerá y volverá a su recipiente.

Cuando manejamos a Gomiluigi, el cuerpo real de Luigi se quedará inmóvil y viceversa. Habrá muchos momentos donde tendremos que alternar entre uno y otro para resolver ciertos rompecabezas. Para cambiar solo tendremos que pulsar de nuevo el joystick. Gomiluigi tendrá menos aguante ante los ataques de los enemigos, por lo que habrá que estar atentos de no quedarse sin corazones y tener que empezar otra vez el puzle.

Por otro lado, contaremos con más gadgets nuevos y de pasadas entregas de la saga que nos facilitarán la tarea de abrirnos camino a través del Hotel Gritz, encontrar objetos escondidos y capturar fantasmas.

En Luigi’s Mansion 3 tendremos la ventosa (“Chupoun”) que servirá para mover o destruir ciertos elementos del escenario. Volverá la “Estrobombilla”, la linterna que nos permite cegar a los fantasmas y activar algunos sensores y mecanismos. También el “Desoscurizador”, con el que podremos revelar objetos ocultos a la vista (puertas, cofres…).

Chupoun

A las funciones clásicas de succionar y expulsar de la Succionaentes se ha añadido la acción de “sacudida”. Una potente propulsión de aire que servirá para saltar en vertical en ciertas ocasiones, para alejar a los fantasmas cercanos que nos rodeen o incluso levanta el polvo del suelo para revelar «cosas».

Enchufe

Por último, caben destacar los enchufes. Estas zonas especiales, que encontraremos en contadas ocasiones durante la aventura, multiplicarán enormemente la fuerza de la Succionaentes. Crearemos auténticos vórtices de aire capaces de aspirar, literalmente, habitaciones enteras (con sus paredes y suelos incluidos). Un verdadero disfrute.

Un hotel encantado(r)

Que el Hotel Gritz se transforme en una terrorífica mansión infestada de espíritus, ratas, arañas y toda clase de alimañas no significa que pierda su belleza. Y es que el nuevo escenario de Luigi’s Mansion 3 está cargado de detalles.

Detalles

Desde el uso de la iluminación en habitaciones y en determinados elementos del entorno hasta los reflejos y las físicas, todo está mimado al máximo. Una seña de calidad en los juegos de Nintendo que se nota también en los diálogos que tendremos con el Profesor Fesor, con ese fino sentido del humor marca de la casa. Otro elemento que aprovecha a la perfección este videojuego es la vibración del mando, que nos temblará cuando estemos cerca de puntos de interés.

Profesor Fesor

Las mecánicas de Luigi’s Mansion 3 son muy parecidas a las que ya vimos en anteriores entregas. Deberemos explorar cada rincón de las habitaciones de este gran hotel buscando los botones del ascensor para ir subiendo a más pisos. En total hay 15 plantas con 2 sótanos.

Generalmente dichos botones los custodiarán fantasmas especiales, los secuaces de Vilma Du Tel, que serán los jefes finales. Pero habrá plantas donde no necesariamente consigamos un botón, sino que seremos espectadores y partícipes de pequeñas historias autoconclusivas que no tienen que ver con la historia principal.

Fantasmas

El camino hacia rescatar a nuestros amigos, presos en cuadros, se verá turbado en innumerables ocasiones por los fantasmas del hotel. Unos traviesos espectros que dejarán (para los que se acuerden) a aquellos tres tíos malvados de Casper a la altura del betún.

Nos toparemos con varios tipos de ellos, cada uno con sus propias características y puntos débiles. La manera de capturarlos será diferente para todos, aunque tendrán en común la fórmula de paralizarlos con la linterna para aspirarlos después.

Además, se unirán a ellos los Boo. Unos fantasmas especiales que estarán escondidos en diferentes partes de las habitaciones y que tendremos que encontrar con la intensidad de la vibración del mando. Por último, estarán los llamados “Fantasmus rarus”, todavía más singulares y difíciles de capturar.

Cada nivel es diferente con las suites temáticas

Un elemento muy característico que nos ha encantado de esta nueva entrega de Luigi’s Mansion han sido las suites temáticas. Estas plantas aparecerán a partir del nivel 4 y contarán con diferentes ambientaciones como un castillo medieval, un barco pirata o hasta una pirámide con su sarcófago, desierto y todo.

Suites temáticas

Todas ellas tendrán sus propios puzles y variaciones de fantasmas a los que costará más capturar o con los que tendremos que realizar algunas acciones especiales para desarmarlos y quitarles sus protecciones frente a la luz de nuestra linterna. Por suerte, el juego no basa su reto en la dificultad sino en el afán por el descubrimiento.

El Hotel Gritz esconde seis joyas en cada planta, cada una de ellas más difícil de encontrar que la anterior. No son más que un simple elemento coleccionable, pero intensifican el acercamiento del título a lo interactivo, a lo experimental y, si queréis, al point and click.

Joyas

En todo momento del juego contaremos con los consejos del Profesor Fesor si nos quedamos atascados. Nos comunicaremos con él gracias al revolucionario “Virtual Boo”. Una clarísima referencia a modo de broma de la “Virtual Boy”, aquella consola de realidad virtual de gráficos rojos sobre fondo negro conocida por ser uno de los fracasos más sonados en la historia de Nintendo.

Virtual Boo

A veces la ayuda nos vendrá bien, pero habríamos preferido que los mensajes del profesor no fueran tan insistentes. Aunque se puede desactivar esta función desde los ajustes, aparecen demasiado a menudo y en ocasiones pueden arruinar un poco la experiencia de juego.

Dinero a raudales

Otro aspecto que no nos ha acabado de convencer del todo es el uso del dinero. Para entender bien esto tenemos que señalar que durante nuestros paseos por los pasillos del hotel encontraremos monedas, billetes, lingotes y perlas aquí y allá. A veces más escondidos, en otras ocasiones derrotando a fantasmas y en otras rompiendo papeleras y demás recipientes. Aunque unos tengan más valor que otros, siempre encontraremos algo de crédito por cualquier lado.

Al principio creíamos que el dinero servía para mejorar nuestro equipamiento, pero nada más lejos. El uso real de este será para comprar huesos dorados (las vidas de Luigi) y para marcar en el mapa los Boo y joyas que todavía no hayamos descubierto. Una función que está muy bien si tu objetivo es completar el juego al 100%.

El problema es que llegará un punto donde tendremos tanto dinero que podremos comprar la tienda entera, y aun así seguiremos encontrando más y más por todos los sitios.

Tienda

Habría estado bien que en la tienda se hubieran añadido algún producto más, o incluso tuviéramos la posibilidad de cambiar el aspecto de la Succionaentes o de Luigi con skins (algo que si permite el modo «Torre de los Desafíos» del que ahora hablaremos). Esto motivaría más la investigación y daría una mayor satisfacción al encontrar dinero.

Sustos en compañía

No podíamos acabar este análisis de Luigi’s Mansion 3 sin mencionar sus divertidísimos modos multijugador: “Torre de los Desafíos” y “Luigi contra Luigi”.

El primero es una experiencia multijugador más convencional. Hasta 8 jugadores (bien online con una cuenta activa de Nintendo Switch Online o bien en local cada uno con su consola y copia del juego) deberán limpiar un hotel recorriendo todas sus plantas. La configuración del hotel y lo que encontremos por sus habitaciones dependerá directamente de cuánto hayamos desbloqueado en el modo historia.

Elegiremos entre 5 y 10 plantas. Tendremos que ir por las habitaciones atrapando a todos los fantasmas que podamos antes de que acabe el tiempo y así poder ir al siguiente piso.

Respecto a “Luigi contra Luigisólo se podrá jugar en modo local y en la misma consola. También podrán participar hasta 8 jugadores, repartidos en dos equipos de hasta 4 jugadores. Un único Joy-Con por jugador bastará para poder disfrutar de cualquiera de los tres minijuegos que lo componen. Cabe decir que son sencillos y están más orientados al party game, pero será más que suficiente para echarse unas buenas risas o picarse con amigos. «Disparacañones» es uno de ellos.

En definitiva y como broche final tenemos que decir que Luigi’s Mansion 3 es el mejor de la saga. No solo consigue mantener el tipo, sino que va mucho más allá mejorando la fórmula original. De esta manera se convierte en un juego que te hace disfrutar de cada momento y en el que su mayor virtud es la sensación constante de ansias por saber que pasará después en la historia. Un título que, como hemos comentado al principio, debería ser indispensable para todo aquel que tenga una Nintendo Switch.